¿Aeróbico vs. anaeróbico?
Cuando hablamos de ejercicio y cerebro, casi siempre metemos todo en el mismo saco: “moverse es bueno para la mente”. Es cierto, pero falta información. No todo tipo de ejercicio modula la cognición y la neuroplasticidad de la misma manera. Y no siempre más es mejor. En esta entrada vamos a mirar con lupa qué sabemos, con datos en la mano, sobre las diferencias entre ejercicio aeróbico y anaeróbico en el rendimiento cognitivo y el cerebro. La idea central es sencilla: el ejercicio aeróbico sostenido es, hoy por hoy, el gran protagonista cuando hablamos de memoria, funciones ejecutivas y neurogénesis adulta, mientras que el ejercicio de alta intensidad y más anaeróbico parece tener efectos más ambiguos, muy dependientes de la dosis, la combinación con otras cargas y el momento de la evaluación cognitiva. Eso no significa que el trabajo de fuerza o el HIIT “sean malos para el cerebro”, sino que hay que matizar mucho su papel y todavía necesita afinarse mejor desde la evidencia. Desde un ...